Se trata de una iniciativa orientada a atraer, fijar y retener población activa cualificada en la región, especialmente en zonas rurales o con riesgo de despoblación. A través de distintas líneas de ayuda, este programa apoya la contratación de personas cualificadas, impulsa el emprendimiento y facilita la incorporación de profesionales en el mercado laboral regional, incluyendo en algunos casos apoyo a la movilidad, el traslado y el establecimiento en el territorio. Su finalidad es fortalecer el tejido empresarial y mejorar la estabilidad y disponibilidad de talento en Castilla-La Mancha.
El objeto de esta línea es la concesión de ayudas para el inicio de la actividad emprendedora de aquellas personas trabajadoras autónomas o por cuenta propia, que la desarrollen en las zonas escasamente pobladas o en riesgo de despoblación de Castilla-La Mancha, así como en los municipios de las zonas rurales intermedias con predominio de la actividad agrícola con población inferior a 2.000 habitantes, con la finalidad de compensar los gastos de inicio de dicha actividad.