Son deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) destinadas a incentivar la realización de obras que mejoren la eficiencia energética del parque edificado.
Estas deducciones se aplican a actuaciones que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración, disminuyan el consumo de energía primaria no renovable o mejoren la calificación energética del edificio, siempre que dichas mejoras queden acreditadas mediante los correspondientes certificados de eficiencia energética.
Con esta medida se pretende fomentar la rehabilitación sostenible, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir a la transición energética y al cumplimiento de los objetivos climáticos establecidos por la Unión Europea.