Son subvenciones dirigidas a financiar inversiones destinadas a conservar, rehabilitar y mejorar la red de caminos rurales, con el fin de garantizar unas adecuadas condiciones de seguridad, accesibilidad y funcionalidad. Estas actuaciones contribuyen a facilitar el acceso a explotaciones agrarias, ganaderas y forestales, favoreciendo el desarrollo de la actividad económica en el medio rural y mejorando la movilidad de los usuarios.
Mediante estas ayudas se pretende mejorar la conectividad y el acceso a las zonas rurales, reducir los costes de mantenimiento derivados del deterioro de los caminos y favorecer un uso más seguro y eficiente de estas infraestructuras, contribuyendo al desarrollo sostenible y a la fijación de población en el territorio rural.