RECAMDER resalta que la Ley frente a la Despoblación de Castilla-La Mancha ha revertido tendencias demográficas históricas y ha fortalecido el medio rural

Cinco años después de su entrada en vigor, las zonas más afectadas por la despoblación acumulan saldo migratorio positivo, ganan habitantes y consolidan servicios esenciales

La Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (RECAMDER) ha realizado un balance muy positivo de los cinco años de vigencia de la Ley de Medidas Económicas, Sociales y Tributarias frente a la Despoblación y para el Desarrollo del Medio Rural en Castilla-La Mancha, “una norma pionera en España y Europa que ha contribuido a revertir tendencias demográficas históricas y a fortalecer los servicios, la actividad económica y la calidad de vida en el medio rural”.

Así lo ha indicado el presidente de RECAMDER, Jesús Ortega, quien ha asegurado que “esta ley ha demostrado que la despoblación no era una condena inevitable y que, cuando existen políticas valientes, recursos y una estrategia clara, los pueblos pueden recuperar población, actividad y futuro”. 

“La ley ha ayudado a cambiar inercias, a generar confianza y a demostrar que invertir en desarrollo rural es invertir en cohesión territorial, sostenibilidad y bienestar para toda la sociedad”, asegura Ortega, quien ha calificado esta ley de “todo un acierto por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha que ha demostrado una gran sensibilidad hacia el medio rural y hacia el trabajo que hacemos los Grupos de Desarrollo Rural y ha confiado en el potencial de nuestros pueblos y en el talento de nuestra gente”.   

Desde la entrada en vigor de la ley en junio de 2021, las zonas despobladas de la región han ganado casi 5.000 habitantes y una de cada 5 personas que se trasladan a vivir a Castilla-La Mancha escogen como residencia zonas despobladas.

“Hace apenas unos años hablábamos de pueblos que perdían vecinos de manera constante. Hoy hablamos de municipios que reciben nuevos habitantes, familias que deciden instalarse en el medio rural y emprendedores que encuentran aquí oportunidades para desarrollar sus proyectos de vida”, señala el presidente de RECAMDER.

Jesús Ortega también ha destacado que “la ley ha servido para garantizar derechos y servicios con independencia del lugar donde se viva, contribuyendo a que residir en un pueblo no suponga una desventaja respecto a quienes viven en grandes ciudades”.

En este sentido, ha recordado que ha permitido blindar y reforzar servicios esenciales en el medio rural como el acceso a la sanidad, la educación, los servicios sociales, la conectividad digital, el transporte sensible a la demanda y la movilidad rural, adaptando los recursos a las necesidades reales de los pequeños municipios. Además, ha incorporado incentivos fiscales y deducciones específicas para residentes en zonas despobladas, ayudas para la adquisición o rehabilitación de vivienda y mecanismos de discriminación positiva para empresas y autónomos que desarrollan su actividad en estos territorios.

Concretamente, los residentes en municipios escasamente poblados de Castilla-La Mancha pueden deducirse hasta un 25% de la cuota íntegra del IRPF, mientras que los contribuyentes que se trasladen a estas zonas por motivos laborales reciben una deducción de 500 euros. También se contempla el 15% de deducción por gastos en la adquisición, construcción o rehabilitación de vivienda habitual en estas áreas.

Todo esto, en palabras del presidente de RECAMDER, ha hecho que “Castilla-La Mancha se haya convertido en una referencia nacional e internacional en la lucha contra la despoblación llevando a la práctica y garantizando por ley medidas concretas que están dando muy buenos resultados”. Por ello, ha insistido en la necesidad de complementar esta ley con una normativa similar a nivel nacional.