Historia y origen
- Fundación: La fábrica fue fundada en 1750 por el rey Fernando VI. Se construyó dentro del recinto amurallado de Brihuega, en el lugar que ocupaba la ermita de Santa Lucía.
- Motivación: La abundancia de materias primas y la tradición textil de la región, que se remonta al siglo XIII, fueron factores clave para su establecimiento.
Arquitectura y estructura
- Diseño: El edificio principal tiene una estructura circular destacada, con una puerta barroca de 1810 que da acceso a un patio con capilla.
- Patio y Jardines: El zaguán conduce a un patio alargado y a una rotonda. Los jardines, añadidos después de 1840, tienen un diseño geométrico intrincado, con girolas, cenadores y un mirador sobre el río Tajuña.
- Materiales y Construcción: La fábrica contaba con más de 100 telares y varios batanes para el lavado de los paños.
Uso histórico
- Producción: En su primera etapa, la fábrica se destacó por la producción de telas de alta calidad. Llegó a ser un centro productivo de gran importancia, atrayendo a técnicos, artesanos e hilanderas.
- Guerra de la Independencia: Durante la Guerra de la Independencia, la fábrica fue saqueada y utilizada como cuartel por las tropas francesas.
- Siglo XIX y XX: En 1840, la fábrica pasó a manos privadas y continuó operando hasta la Guerra Civil Española en 1936.
Estado actual
Restauración y Uso: La Real Fábrica de Paños ha sido transformada en un lujoso hotel y balneario por la cadena «Castilla Termal». Este nuevo uso ha revitalizado el edificio, ofreciendo a los visitantes una experiencia única que combina historia y confort.