Argecilla se encuentra en la ladera septentrional del valle del río Badiel, siendo vía de antiguas civilizaciones, de transmisión de cultura y poblado desde antiguas épocas prehistóricas. En el siglo XIX, excavaciones llevadas a cabo por aficionados pusieron al descubierto peculiares objetos del Neolítico, como una cuña transformada en amuleto. Argecilla muy probablemente estuvo ocupada por los árabes durante su extensa estancia en Iberia y fueron ellos los que debieron asignarle el nombre de Argecilla a este municipio. Después de la reconquista por parte de los cristianos del norte, en el siglo XI, este municipio quedó en la Tierra de Atienza. La villa fue pasando de diferentes manos hasta el siglo XIX, cuando se produjo la pi de los señoríos.