RECAMDER pide “voluntad, determinación y valentía” para luchar contra la despoblación

Comisión de Estudio para alcanzar un Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha el papel de los Grupos de Acción Local

El presidente de la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural, Jesús Ortega, ha defendido en la Comisión de Estudio para alcanzar un Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha el papel de los Grupos de Acción Local

ARENALES DE SAN GREGORIO.- El presidente de la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (RECAMDER), Jesús Ortega, ha intervenido esta mañana en las Cortes Regionales en la Comisión de Estudio para alcanzar un Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha.

Ortega ha destacado que “en el mundo rural somos pocos, y por tanto somos menos votos, pero también importamos” y ha señalado que “es importante defender nuestros pueblos y dotarlos de todo lo necesario para que sean atractivos para llevar a cabo un proyecto de vida” y para ello sólo hace falta “voluntad, determinación y un poco de valentía de todas las instituciones”.

Para frenar “ese éxodo que está matando a nuestros pueblos y que pone en jaque a toda la sociedad”, el presidente de RECAMDER ha aludido a la importancia de tener en cuenta las soluciones propuestas en el denominado ‘Manifiesto de Sigüenza’ “porque parten de los hombres y mujeres que viven y trabajan en el medio rural y porque nadie como ellos sabe cuáles son los problemas y qué soluciones se necesitan”, así como las propuestas realizadas por la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural al anteproyecto de Ley de Desarrollo Rural, Territorial y Contra la Despoblación.

En este sentido, se ha referido a la necesidad de legislar teniendo en cuenta las singularidades del mundo rural y a la mejora de la financiación de las autonomías y de las corporaciones locales teniendo como factor evaluable la despoblación, la dispersión o la lejanía de la población a la obtención de servicios básicos, en lugar del número de habitantes.

Otra reivindicación de RECAMDER es garantizar un mejor suministro eléctrico y de telecomunicaciones y el acceso a redes de banda ancha, así como poner en marcha un recibo rural con bonificaciones del 25% sobre la potencia instalada y la energía consumida, porque “no se puede permitir que el suministro eléctrico, el de telefonía móvil o el de banda ancha sea de tercera categoría o cuarta categoría y que el precio que se paga sea de primera categoría”.

Imprescindible para el desarrollo, para crear riqueza y para fijar población es el agua. Por ello, RECAMDER defiende la redimensión de los proyectos de regadío y del trasvaso Tajo-Segura, estableciendo una lámina mínima del 40% de los embalses de cabecera y recuerda que “el agua que se va de Castilla-La Mancha no genera riqueza aquí ni fija población, pero sí lo hace donde va, porque Murcia ha aumentado su población”.

En este sentido, Jesús Ortega ha recalcado que “el agua reporta enormes beneficios tanto en la agricultura y en la ganadería, como en la implantación de determinadas industrias y la producción energética o su uso en actividades turísticas y de ocio, pues todas estas prácticas contribuyen a crear puestos de trabajo y riqueza” y ha añadido que “si queremos vida en Castilla-La Mancha tenemos que utilizar el agua en nuestra región”.

RECAMDER también apuesta por potenciar las cabeceras comarcales. “No se trata de que todos los municipios tengan de todo, sino de que lo tengan relativamente cerca, ya que un elevado tiempo de viaje para recibir servicios sanitarios, educativos o administrativos, influye negativamente en la decisión de dónde fijar la residencia”, indicaba Ortega, quien ha defendido que los servicios básicos estén a una distancia inferior a 30 kilómetros y que la carencia de hospitales en el medio rural se solvente con centros de salud “potentes”.

El presidente de RECAMDER también ha abogado por la activación del Fondo de Compensación Interterritorial para corregir desequilibrios económicos, por la importancia de la banda ancha y por destinar más fondos a las zonas rurales, incluyendo la aplicación del Multifondo (FEADER, FEDER y Fondo Social) que está dando buenos resultados en países de la Unión Europea.

Entre los problemas para fijar población, Ortega ha indicado que “un ayuntamiento de un pueblo pequeño necesita años para la declaración de un sector industrial y mientras los empresarios que quieren invertir y crear empleo en el medio rural se tienen que ir a los polígonos industriales de las grandes ciudades” y eso hay que cambiarlo.

Reducción en la fiscalidad para el trabajador y para la empresa del mundo rural; más ayudas a la creación de empleo en los pueblos más pequeños; infraestructuras, equipamientos y servicios básicos de calidad; incentivos para los empleados públicos que realicen su actividad profesional y residan en el medio rural; y hablar en positivo del mundo rural ensalzando todo lo bueno que rodea la vida en los pueblos, son otras de las propuestas de RECAMDER para combatir la despoblación.

El presidente de RECAMDER ha pedido que se continúe aplicando la metodología Leader y que se apueste por los Grupos de Acción Local, “porque somos los que conocemos el medio rural, estamos en él, trabajaremos siempre por él y creemos en las posibilidades de nuestros pueblos y en las capacidades de su gente”.

Jesús Ortega ha defendido “el esfuerzo titánico” que vienen realizando desde hace casi 30 años los 29 Grupos de Acción Local de Castilla-La Mancha “para diversificar la economía de las zonas rurales, fijar población, mejorar la calidad de vida de sus habitantes y conservar el patrimonio natural, histórico y cultural de nuestros pueblos”.

“Gracias a ese esfuerzo, hemos creado y consolidado miles de puestos de trabajo en el medio rural, estamos manteniendo los pueblos y estamos ralentizando en la medida de los posible el proceso de la despoblación”, aseveraba el presidente de RECAMDER, quien añadía que “sin ese trabajo, hoy la realidad del mundo rural sería mucho más negra de lo que ya es”.

No obstante, reconocía que “esa labor no ha sido suficiente porque nos ha faltado el respaldo de medidas que escapan de nuestras competencias, medidas que tienen que ver con decisiones políticas a nivel provincial, regional, nacional y europeo” y advertía que “el problema ha tomado unas dimensiones tan grandes y tan preocupantes, que es necesario contar con el apoyo, la implicación y el compromiso firme de todos, que se materialice en un Gran Pacto Nacional sobre la Despoblación”.

Jesús Ortega ha apuntado que en Castilla-La Mancha el 73,78% de los municipios (es decir, 7 de cada 10) redujeron su población entre los años 2000 y 2018. Además, en 69 pueblos de nuestra región no hay ningún habitante menor de 20 años y 202 pueblos no tienen ningún niño empadronado entre 0 y 4 años. A día de hoy, 845 municipios de Castilla-La Mancha tienen menos de 5.000 habitantes.

En determinadas comarcas, la situación es límite y la densidad de población oscila entre 9 y 4 habitantes por kilómetro cuadrado, “y eso que hablamos de personas censadas, porque la realidad es que viven un 50% de las personas inscritas en el censo”, apuntaba Ortega.

De los 29 Grupos de Acción Local de Castilla-La Mancha, 9 se sitúan en áreas en riesgo severo de población, como son Molina de Aragón-Alto Tajo, PRODESE, ADEL Sierra Norte, Alcarria Conquense, Valle de Alcudia, FADETA, Sierra del Segura, SACAM y Montes Norte. Además, en áreas en riesgo de despoblación se encuentran Tierras de Libertad, Montesur y ADESIMAN.

“Estas cifras nos desvelan una realidad muy preocupante y un futuro muy incierto”, señalaba el presidente de RECAMDER quien afirmaba que “debemos poner soluciones efectivas y drásticas sin perder ni un solo minuto, porque no podemos permitir que el mundo rural desaparezca y que nuestros pueblos se conviertan en lugares fantasmagóricos”.

“En 2020, hemos comenzado una nueva década y debe ser la década de la repoblación del medio rural, del resurgir de nuestros pueblos y de sustituir la filosofía urbanita por la rural”, ha concluido Jesús Ortega.

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